DARWIN DAY

Este 12 de febrero se conmemoran 199 años del nacimiento de Charles Darwin y entramos a la antesala de los dos siglos que, sin duda han de celebrarse con fuerza, pues representa quizás el más extraordinario avance en el pensamiento y la motivación científica de la historia.
Luego de realizar su famoso viaje por el globo a bordo del Beagle, comandado por el muy religioso capitán Fitzroy, Darwin expone sus brillantes ideas al mundo que las recibe con asombro, por unos, e ira despiadada, por otros.
Las ideas del naturalista ingles son simples, aunque su confirmación resulta más complicada. El plantea, dicho en forma simple, que las especies son consecuencias de una evolución y que el desarrollo de las especies depende del medio al cual deben adaptarse para sobrevivir y que esa sobrevivencia solo es efectiva en los más fuertes, no solo físicamente, sino también intelectualmente.
Esta teoría cayó muy mal a nivel religioso pues desbarataba siglos de creacionismo dogmático e incuestionable. Las iras de la religión no se hicieron esperar y cayeron sobre Darwin en la forma de un vendaval de insultos de la más baja ralea. El naturalista, tímido hasta lo grotesco, estuvo a punto de retractarse para evitar conflictos. Pero otros, como su amigo Huxley, no tenían temor y se enfrentaron a los odiosos contra quienes opusieron la inteligencia y los argumentos.
La lucha continúa hasta hoy. Los creacionistas, ante la evidente falsedad de sus creencias, inventas nuevas teorías como la del Diseño Inteligente, afirmándola en nuevas mentiras y falsedades, en dogmas indemostrables.
Darwin llevó a una conclusión lógica e inteligente los resultados de años de estudios de muchos otros naturalistas, desde Plinio el Viejo hasta Lamarck, Linneo y el conde de Buffon. La enorme acumulación de décadas de estudios y trabajos, de desarrollo de ideas, teorías y suposiciones, culminaron en la exposición clara y contundente de esta nueva Teoría de la Evolución de la Especies.
¿Qué opone la religión a esta enorme acumulación de antecedentes? Una fantasía pueril indemostrable y ridícula sin ningún asidero en la realidad y sin ninguna relevancia para la vida real. Y atacan a los evolucionistas con una ira insana sumada a insultos vulgares y descalificaciones "morales", pero sin aportar jamás un miserable argumento ni una evidencia concreta; solo el odio acompaña a sus opiniones cuando se trata de ir contra la Teoría de la Evolución.
El 12 de febrero celebraremos 199 años del nacimiento del hombre que cambió la forma de ver la vida y al mundo, que modificó los criterios científicos, que trasformó la forma de hacer filosofía, historia e, incluso, arte. Un hombre tímido y humilde pero poseedor de un cerebro portentoso y de una poderosa capacidad de análisis y síntesis.
La humanidad tiene una gran deuda con Charles Darwin y toda persona educada, inteligente y culta no puede sino estarle agradecido pues su aporta ha sido el más importante y fundamental para enfrentarse a las mentiras y las tiranías intelectuales y morales de las religiones, siempre corruptas y viciosas.