creyentes ofendidos
Enviado por Lucas Barroso el Mar, 12/18/2007 - 11:06.
La prueba más palmaria de que apenas existen creyentes reales es que al criticar la religión o hacer una sátira de la misma te acusan de ofender a la fe y pretenden castigarte, encarcelarte o incluso matarte. Si realmente estuvieran convencidos de su credo me considerarían un pobre desgraciado que no sé la que me espera por mi descreimiento. Dios se encargará de escarmentarme. De hecho un ser infinitamente poderoso no tiene más que mover un dedo, si lo desea, y me fulmina. No creo que necesite defensores.
¿No será que al hacer sátira estás dejando a esos supuestos creyentes enfrentados a sí mismos?
