LOS ARGUMENTOS DEL PONTíFICE
El Sumo Pontífice publica esta encíclica de Spe Salvi con la finalidad de demostrar que la esperanza depende de la fe y que sin la segunda, no hay posibilidad de la primera. La verdad es que no demuestra nada pues es, de por sí, indemostrable, pero lanza un montón de frases hechas y lugares comunes que tanto gustan a los creyentes que no cuestionan nada y que se tragan todo este fárrago sin problemas.
Párrafo 3. Dice que los efesios estaban sin esperanza porque estaban "sin Dios". Y agrega que conocer al dios verdadero significa recibir esperanza. Y después nos cuenta la triste historia de Bakhita, lamentable por cierto, pero continúa sin probar nada.
Párrafo 5. Sic.: "El mito había perdido credibilidad; la religión de Estado romana se había esclerotizado convirtiéndose en simple ceremonial, que se cumplía escrupulosamente pero ya reducido a una 'religión política'". Parece que hablara de la ICAR específicamente.
Párrafo 10. Refiriéndose a la "vida eterna", cita a Ambrosio quien dice que: "Es verdad que la muerte no formaba parte de nuestra naturaleza..." ¿Quién afirma tal cosa? ¿Dónde están los argumentos y antecedentes? Luego agrega que "Dios no instituyó la muerte desde el principio, sino que nos la dio como un remedio..." ¿Para qué? Esto es un absurdo sin sentido, puesto que todas las religiones, absolutamente todas, consideran la muerte más como una enfermedad que como un remedio. ¿Por qué es un remedio según Ambrosio? Porque "la vida del hombre, condenada por culpa del pecado a un duro trabajo y sufrimiento intolerable, comenzó a ser digna de lástima..." Es decir, la muerte le libera del pecado que tiene, como consecuencia, el sufrimiento intolerable y el duro trabajo. Concluye uno que los curas están liberados de nacimiento pues no trabajan ni sufren intolerablemente.
Párrafo 11. "No sabemos lo que queremos realmente". A esto se le llama "sabia ignorancia" según San Pablo. Poco se le puede creer a este santo que, siendo furibundo anticristiano se convirtió en el más acérrimo seguidor de Jesucristo luego de caerse del caballo y darse un gran porrazo. Siguiendo su experiencia, sin duda que no sabía muy bien lo que quería, hasta el porrazo en cuestión.
Párrafo 14. "la salvación ha sido considerada siempre una realidad comunitaria...", con lo que podemos olvidarnos de la doctrina del Libre Albedrío.
Párrafo 16. Estima un error el considerar el mensaje de Jesús como individualista. No es nuevo. Ya León XIII en Rerum Novarum plantea lo mismo, en contra del liberalismo. ¿De dónde proviene este error? De Bacon, claro está, y de la "correlación entre experimento y método, que hace al hombre capaz de lograr una interpretación de la naturaleza conforme a sus leyes y conseguir así, finalmente, 'la victoria del arte sobre la ciencia'…" ¿Qué quiso decir con toda esta fraseología rimbombante? Pues, nada. Agrega que la visión de Bacon es una "nueva correlación entre ciencia y praxis" que "significaría el dominio sobre la creación". Hasta ahora no se ha probado nada respecto de la creación, y sí mucho en la relación "ciencia y praxis" que no es otra cosa que la "experimentación".
Párrafo 18. "hay dos categorías que ocupan cada vez más el centro de la idea de progreso: razón y libertad". Y por supuesto eso está muy mal. El centro debe ser la fe y la esperanza y nada más. Y asegura que ambos conceptos están siempre en contra de la Iglesia: "Ambos conceptos llevan en sí mismos, pues, un potencial revolucionario de enorme fuerza explosiva". Sin duda. Y por eso le temen tanto.
Párrafo 23. Asegura que la razón "solo se vuelve humana si es capaz de indicar el camino a la voluntad, y esto solo lo puede hacer si mira más allá de sí misma". Pero, querido pontífice, ¿no es ese el concepto básico de la "voluntad de poderío" de Nietzsche? ¿No habrá sido un lapsus involuntaris? Agrega que la razón solo se vuelve humana cuando se sustenta en la fe. Pero, ¿no es eso una contradicción vital? Y sigue las frases absurdas y sin sentido. "… la libertad humana requiere que concurran varias libertades…" ¡Por fin algo en que estamos de acuerdo. Pero, y vuelve a embarrarla, "esto no se puede lograr si no está determinado por un común e intrínseco criterio de medida…" Y, ¿cuál es ese criterio de medida? "…el hombre necesita a Dios, de lo contrario queda sin esperanza". ¿Y qué tiene que ver esto con la libertad? Nada. Pero no importa; suena bonito y hace caer a los babosos. Y agrega, ya en un estado, según parece, delirante: "…sino que Él mismo salga a nuestro encuentro y nos hable…"
Párrafo 24, letra b). Si alguien logra entender esto, por favor explíquemelo.
Párrafo 25. "El hombre nunca puede ser redimido solamente desde el exterior". Y vuelta a echarla la culpa a Bacon. Asegura que el hombre no puede ser redimido por la ciencia. La cuestión es, ¿quién habla de "redimir" a través de la ciencia? La ciencia no es para redimir y la redención no es más que otra tontería para cazar bobos. La ciencia es para encontrar soluciones prácticas a los problemas reales, y nada más.
Párrafo 26. (Completo). Insiste con el asunto de la redención que considera archinecesaria. El hombre "necesita" ser redimido. Y solo el "amor incondicionado" es capaz de ello, es decir, el entregarse atado de pies y manos -y de cerebro- a la Iglesia. Y ¡basta! Quien tenga paciencia que lo siga… Yo, ¡me doy!
